
El uso de drones en el tráfico de drogas se expande a nivel global, advierte la ONU
La expansión del uso de drones para el tráfico de drogas representa un grave desafío para las fuerzas de seguridad en todo el mundo, según un reciente informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). Este fenómeno se ha incrementado en las fronteras de países en América, Europa, Asia y África, donde grupos criminales utilizan estas aeronaves para transportar metanfetaminas, heroína y cocaína.
El informe señala que desde 2010, las autoridades mexicanas han alertado sobre el uso de drones por narcotraficantes, y en Estados Unidos se han registrado incursiones de estos dispositivos entre 2012 y 2014. Los narcotraficantes están optando por la fabricación local de drones, que pueden llevar hasta 100 kilos de droga, facilitando así el contrabando a gran escala. La JIFE también advierte sobre el creciente uso de estos aparatos en Europa y su potencial utilización en actividades criminales como el contrabando de armas y actos terroristas. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, como la implementación de nuevas leyes y tecnologías para contrarrestar esta amenaza, se requiere una respuesta más contundente y coordinada a nivel global para abordar el problema.