
Trump defiende la sede de la ONU en Nueva York, pero omite deudas millonarias de EE.UU.
En una reciente entrevista con Politico, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su firme oposición a cualquier intento de trasladar la sede de la ONU fuera de Nueva York. En un contexto de creciente incertidumbre financiera para la organización, Trump se autoproclamó como un posible salvador financiero, sugiriendo que podría obligar a los Estados miembros a saldar sus cuotas atrasadas.
Las declaraciones del mandatario surgen tras un informe de The New York Times que alerta sobre la falta de liquidez en la ONU, lo que podría llevar a la reducción de operaciones o incluso al cierre de su sede en Nueva York. A pesar de las preguntas sobre los millones que EE.UU. adeuda a la organización, Trump eludió el tema y se mostró optimista, afirmando que la ONU no abandonará el país por su ‘enorme potencial’. Sin embargo, su promesa de resolver el problema de las deudas no se traduce en un compromiso claro para cumplir con las obligaciones financieras de su propia administración.