Microplásticos en la sal: cómo evitarlos sin renunciar al sabor en tus comidas

Microplásticos en la sal: cómo evitarlos sin renunciar al sabor en tus comidas

Microplásticos en la sal: un problema de salud pública que debemos enfrentar

Los microplásticos se han convertido en una grave amenaza para la salud humana, con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtiendo que, en promedio, cada persona ingiere más de 50.000 partículas de plástico al año. Esta preocupación se agrava al considerar la entrada de microplásticos al organismo a través de la respiración, lo que plantea un desafío significativo para la salud pública.

Una de las principales fuentes de microplásticos en nuestra dieta es la sal. Según Greenpeace, más del 90% de las marcas comerciales de sal a nivel mundial contienen estas partículas nocivas. Un estudio realizado en colaboración con la Universidad Nacional de Incheon reveló que, de 39 marcas analizadas en 21 países, solo tres estaban libres de microplásticos. La sal marina, la sal de lago y la sal de roca fueron identificadas como las más contaminadas, con países como China e Indonesia destacándose por sus altos niveles de contaminación. En España, un estudio de la Universidad de Alicante confirmó la presencia de microplásticos en todas las salinas analizadas, lo que llevó a expertos como Julio Barea de Greenpeace a señalar que la crisis de la contaminación plástica es ineludible y requiere acciones urgentes para abordar su origen y proteger la salud de la población.