Las familias pierden poder adquisitivo pese al crecimiento económico

Las familias pierden poder adquisitivo pese al crecimiento económico

Crecimiento económico en España no se traduce en poder adquisitivo para las familias

A pesar de que España se posiciona como una de las locomotoras del crecimiento económico en la Unión Europea, la realidad que viven muchos ciudadanos es diametralmente opuesta. Según encuestas recientes, seis de cada diez españoles consideran que su situación económica ha empeorado en los últimos seis meses, evidenciando una desconexión alarmante entre las cifras macroeconómicas y la percepción cotidiana de la población.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha alcanzado niveles históricos, reflejando la inflación más alta en cuatro décadas, lo que ha erosionado el poder adquisitivo de los salarios. Aunque el salario medio ha aumentado, su valor real, ajustado por la inflación, se mantiene similar al de hace 20 años. Especialmente preocupante es la situación de los jóvenes, cuyo poder adquisitivo ha caído en un 11%. La realidad es que, mientras el IPC reporta un incremento del 22% en los precios desde la pandemia, muchos hogares enfrentan un encarecimiento mucho más severo, especialmente en el gasto en vivienda y alimentación. Esta discrepancia pone de manifiesto la necesidad urgente de revisar cómo se mide la inflación y de adoptar políticas que garanticen el bienestar de todos los ciudadanos, especialmente de los más vulnerables.