
La UE ante el desafío de su autonomía militar en la era Trump
La reciente tensión geopolítica provocada por Donald Trump, quien mostró interés en adquirir Groenlandia, ha puesto en jaque las relaciones transatlánticas y ha llevado a la Unión Europea a replantearse su dependencia militar de Estados Unidos. Las advertencias de la responsable diplomática de la UE, Kaja Kallas, subrayan que Europa ya no es la prioridad de Washington, lo que despierta interrogantes sobre la capacidad del continente para establecer un Ejército europeo que garantice su seguridad sin la tutela estadounidense.
Las declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien descalificó la posibilidad de una defensa europea independiente, han generado descontento en varias capitales europeas. Líderes como el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, han instado a la creación de un pilar de defensa europeo que permita a Europa asumir el control de su seguridad. A pesar del aumento del gasto en defensa, la fragmentación entre los 27 Estados miembros y la dependencia de la tecnología y los recursos estadounidenses siguen siendo obstáculos significativos para la verdadera autonomía estratégica de Europa.