La estrategia anti-Putin está encaminando a la UE directamente a los brazos de Trump: el 96% del gas licuado que llega a Alemania ya depende de EEUU

La estrategia anti-Putin está encaminando a la UE directamente a los brazos de Trump: el 96% del gas licuado que llega a Alemania ya depende de EEUU

La UE se aleja de Rusia pero se acerca a la dependencia energética de EE.UU.

La Unión Europea, en su intento por liberarse de la histórica dependencia del gas ruso, está girando su mirada hacia Estados Unidos. Este cambio, especialmente notorio en Alemania, plantea serias preocupaciones sobre una nueva dependencia energética.

A medida que las sanciones contra el régimen de Putin se intensifican debido a la invasión de Ucrania, el continente europeo se ve obligado a buscar alternativas. Según Henning Gloystein, experto de la consultora Eurasia Group, la UE ha pasado de una dependencia masiva de Rusia a otra de EE.UU., lo que podría ser problemático para países como Alemania, que han estado tradicionalmente ligados a los suministros rusos. Un estudio del Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero indica que para 2030, el 40% del gas que importa Europa podría provenir de EE.UU., lo que no solo incrementa los costos, sino que también deja a Europa a merced de la política estadounidense, especialmente bajo la influencia de Donald Trump.