
Estados Unidos y la Unión Europea: Un nuevo acercamiento con cautela y desafíos latentes
En un intento por revitalizar las relaciones transatlánticas, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó el sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich que Washington busca fortalecer su alianza con Europa, enfatizando la necesidad de una Europa ‘fuerte’ para remodelar el orden mundial bajo la visión del presidente Donald Trump. Sin embargo, este llamado fue recibido con cautela por parte de los líderes europeos, quienes subrayaron la importancia de defender sus propios intereses.
Rubio, en un discurso conciliador, rechazó la separación y abogó por una ‘vieja amistad’ renovada, aunque sus comentarios sobre la inmigración y las políticas climáticas generaron preocupación. Afirmó que ‘recuperar el control de nuestras fronteras’ no es un acto de xenofobia, sino un ejercicio de soberanía, en un contexto donde la administración Trump ha sido criticada por su enfoque en la inmigración. Mientras tanto, algunos líderes europeos, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Keir Starmer, coincidieron en la necesidad de que Europa asuma un papel más proactivo, aunque aún persiste la duda sobre si esta nueva postura de EE.UU. realmente significará un cambio significativo en la política exterior.