
México se mantiene cauteloso ante la Junta de Paz para Gaza, mientras el embajador será observador
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el Estado Vaticano han decidido no participar en la Junta de Paz para Gaza, impulsada por el presidente Donald Trump. A pesar de esta negativa, Sheinbaum ha confirmado que el embajador mexicano ante la ONU, Héctor Vasconcelos, asistirá como observador, en un intento por contribuir a la búsqueda de una solución al prolongado conflicto palestino-israelí.
El Vaticano, a través del secretario de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, también declinó la invitación, citando la ‘naturaleza particular’ del evento, que ha generado dudas y críticas en torno a su eficacia. La Junta de Paz, que se reunirá por primera vez en Washington, contará con la presencia de líderes de al menos 35 países, aunque varios países europeos han optado por no participar, lo que refleja divisiones significativas sobre la iniciativa. Mientras la Casa Blanca promueve la Junta como una plataforma para la paz, las inquietudes sobre su verdadera intención persisten, resaltando la necesidad de una crítica más profunda sobre los intereses en juego y el impacto en los derechos humanos en la región.