
El oro cierra 2025 con un alza del 70%: ¿refugio seguro o ilusión de estabilidad?
El oro ha experimentado un incremento cercano al 70% en 2025, consolidándose como un refugio atractivo para los inversionistas en un contexto geopolítico inestable. Este aumento refleja una creciente búsqueda de seguridad no solo por parte de individuos, sino también de Estados, que ven en el oro un activo de reserva esencial para sus bancos centrales.
Philippe Ferreira, economista de Kepler Cheuvreux, señala que, en comparación con los bonos del tesoro de Estados Unidos, el oro presenta menos vulnerabilidades. ‘Los bonos pueden ser congelados, como evidenció la situación con Rusia en 2022. El oro proporciona libertad, ya que las reservas de un país en este metal son intocables’, explica. China, en particular, ha jugado un papel crucial en el aumento del precio del oro al diversificar sus reservas cambiarias, que históricamente estaban dominadas por bonos estadounidenses. Sin embargo, Ferreira advierte que la idea de que el oro es completamente seguro es engañosa, ya que se trata de un activo riesgoso que no siempre garantiza ganancias. Con la proyección de que el oro mantendrá su tendencia alcista en 2026, es vital que los inversionistas mantengan un enfoque cauteloso ante las fluctuaciones del mercado.