
El Impacto Económico de la Intervención de EE.UU. en Venezuela: Un Análisis Crítico
La reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela no solo infringe el principio de no injerencia, sino que también desestabiliza el equilibrio geopolítico, implicando a potencias como China y Rusia en un nuevo orden económico y energético global. Este es el consenso entre analistas diplomáticos que advierten sobre las consecuencias de esta acción, que, según el columnista de Foreign Policy, Michael Hirsh, erosiona el respeto por las normas internacionales y debilita la posición de EE.UU. para defender el derecho internacional en el futuro.
Con el crudo venezolano representando una parte crucial para la economía china, la pérdida de este recurso podría afectar a las refinerías independientes que dependen de petróleo barato. Sin embargo, China ha acumulado reservas que le permitirán capear el temporal a corto plazo. Mientras tanto, el fortalecimiento de la posición china en el conflicto se suma a sus ambiciones sobre Taiwán, evidenciando cómo Venezuela se convierte en un escenario de estudio para sus reivindicaciones soberanas. La reconstrucción y la inversión necesaria para revitalizar la industria petrolera venezolana se enfrentan a retos de magnitud, con estimaciones que sugieren que, incluso en un escenario óptimo, la producción no superará los 1.2 millones de barriles diarios para 2026. Las grandes petroleras estadounidenses están cautelosas, a la espera de garantías para invertir en un entorno tan volátil, mientras los mercados globales muestran señales de resistencia ante las tensiones geopolíticas.