
Gobierno español profundiza vínculos con Huawei a pesar de riesgos de seguridad
A pesar de las advertencias internacionales sobre los peligros que representa Huawei, el Gobierno de España ha decidido estrechar lazos con la empresa china, dando un paso más en una política tecnológica que levanta serias interrogantes sobre su transparencia y prudencia. En un intento por pasar desapercibido durante la Nochebuena, Adif anunció una licitación de hasta 484.000 euros para la adquisición de equipamiento de la firma asiática para la red de datos ferroviaria española.
Este movimiento no solo refuerza la dependencia tecnológica del país, sino que se realiza al margen del debate político y la transparencia democrática. Aunque Adif justifica la compra como necesaria para el mantenimiento de equipos ya existentes, esta lógica encierra un peligroso ciclo de dependencia que dificulta la desvinculación de un único proveedor. Además, la vinculación con Huawei plantea riesgos de seguridad nacional, ya que la empresa está sujeta a las leyes chinas que obligan a colaborar con los servicios de inteligencia. A pesar de las garantías ofrecidas por Adif sobre la desconexión a internet de los nuevos equipos, expertos advierten sobre la posibilidad de un espionaje digital. La falta de comparecencia del Gobierno ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional para aclarar estas decisiones es igualmente preocupante. España no puede seguir por este camino que compromete su autonomía tecnológica y la confianza de sus aliados; es esencial que el Gobierno rectifique y presente un plan viable para reducir su dependencia de Huawei.